Imparte: Luisa Perez. maestra certificada por el Center for Trauma and Embodiement.
Domingos de 11:30 a 13:00 hrs. a partir del 10 de septiembre.
Aportación $100
Yoga Espacio Coyoacán

Si haz vivido alguna experiencia que tu mente se quedó recordando permanentemente, o si estás pasando alguna situación difícil y sientes ansiedad, insomnio o estás hiper-vigilante durante mucho tiempo, te invitamos a probar estas clases especiales.

El Yoga Sensible al Trauma es una metodología desarrollada por el “Center for Trauma and Embodiement” del Justice Resource Institute en Boston desde el 2003. Es la única práctica de yoga reconocida por la Asociación de Salud Mental y Abusos de Sustancias (SAMHSA) como una efectiva respuesta para la recuperación del trauma complejo en Estados Unidos.

Cuando se vive una situación abrumadora, así sea una repentina enfermedad, un evento violento o alguna experiencia desfavorable prolongada en el tiempo, la relación con el propio cuerpo cambia profundamente. Estas sesiones tienen la intención de explorar las tensiones emocionales escondidas en el cuerpo y modificar los mensajes sensoriales enviados al sistema nervioso a fin de rebalancearlo.

Para ello, es necesario crear espacios para liberar la tensión, generalmente manifestada en contracturas musculares, sobrepeso, dolores de espalda, insomnio, ansiedad, dificultad para concentrarse, etcétera.

Esta práctica ha sido científicamente probada para facilitar la reconexión y toma de decisiones sobre el propio cuerpo, guiados por la experiencia del momento presente de cada persona.

No necesitas tener ninguna experiencia previa en yoga.
TESTIMONIOS:
“Con el estrés postraumático de repente me encontré dentro de un cuerpo que ya no reconocía, los constantes episodios de ansiedad a lo largo del día me incapacitaban al grado de dejar de poder hablar o mover algunas partes de mi cuerpo. Me acerqué al yoga como una medida desesperada para recuperar un poco de la estabilidad que había perdido y me encontré con Luisa. Ella me enseñó, a través del yoga, no sólo a recuperar el control de ese cuerpo que ahora sentía tan ajeno, sino también a reconocer la importancia de aquella sensación. A lo largo de las sesiones siguiendo un esquema en el cual era yo misma quien tomaba las decisiones de qué hacer y qué no hacer. Según las indicaciones de Luisa, fui aprendiendo a respirar (y su importancia), a escoger en qué posturas me sentía cómoda, y a apropiarme del espacio y de mi propio cuerpo.
Me acerqué al yoga con la esperanza de recuperar un poco de estabilidad y me encontré con la posibilidad de aprender a retomar el control en algunas de las partes fundamentales de mi vida”.
 
En las clases con Luisa aprendí a conocer y reconocer mi cuerpo y estar consciente de la relación entre las emociones, el cuerpo y la respiración. Fueron clases donde no hay reglas fijas, sino más bien me enseñaron escuchar mi cuerpo y hacer lo que siente bien para mí en el momento. Siempre salgo contenta y más tranquila de la clase.”. 

Gracias por compartirnos!

Deja un comentario

avatar
  Subscribe  
Notify of