por Jñana Dakini

PATANJALI Y LOS YOGA SUTRAS. (Siglo I-III D.C)

¿Has escuchado la invocación a Patanajali?, ¿la has cantado antes de iniciar tu práctica de asanas?. En 2007  asistí a  un entrenamiento en el Ramamani Iyengar Yoga Institute y  tuve la oportunidad de conocer a BKS Iyengar y recibir un luminoso entrenamiento con sus  hijos  Geeta y Prashant. En cada clase la voz de Geeta Iyengar nos llevaba a cantar la invocación maestro Patanjali. No solo  la memoricé sino comprendí que la voz tiene poder cuando es resultado de la mente y el corazón.

Patanjali fue el compilador de las enseñanzas llamadas Yoga Sutras de Patanjali, era un estudioso de la gramática, de la medicina y  practicante de la meditación que vivió en la India, entre 200 y 150 a.C., en una época donde la práctica espiritual estaba en su apogeo y convivían diferentes escuelas, maestros, y prácticas. Su gran labor fue integrar o compilar diversas enseñanzas del hinduismo dual (Vedanta), del Jainismo y del Budismo, y de la corriente Shakya, en un texto que contiene 196 aforismos y que cobró el nombre de Los Yoga Sutras de Patanjali.

Estos sutras están divididos en cuatro capítulos:

  • Samadhi Pada. Aforismos en torno a la meditación.
  • Sadhana Pada. Aforismos sobre la disciplina y la acción desinteresada.
  • Vibhuti Pada. Aforismos sobre poderes
  • Kaivalya Pada. Aforismos en torno a la liberación.

        

Uno de los sutras principales es el que define lo que es el yoga: Yoga Citta vrti nirodha: “el yoga es el cese de las fluctuaciones de la mente”, refiriéndose al estado de samadhi donde la mente no se deja llevar ni por la aversión ni el apego  y mora en la ecuanimidad sublime.

En el capítulo de la disciplina, Patanjali retoma enseñanzas del jainismo, hinduismo y  budismo,  así como prácticas ascéticas para elaborar las ocho ramas del Yoga o Ashtanga Yoga. Su sistema de las ocho ramas del yoga  incluye:

  • Yamas. Son los mismos preceptos éticos que estableció el jainismo y el budismo: Ahimsa (no violencia); Satya (hablar con la verdad); Asteya (no robar) y Aparigrhaha (no acumular lo innecesario).
  • Niyamas. Saucha (limpieza), Santosa (contento), Tapas (disciplina), Svadhyaya (estudio ), e Isvharapranidhana (fe en las enseñanzas, o fe en una deidad o en lo trascendental).
  • Asanas. Posturas para mantener el cuerpo firme y saludable propicio para la meditación.
  • Pranayama. Dinámicas de respiración para calmar las fluctuaciones de la mente.
  • Pratyahara. Alejamiento de los sentidos para propiciar la concentración.
  • Dharana. Concentración unifocal.
  • Dhyana. Meditación de estados profundos de conciencia.
  • Samadhi. Estado de Conciencia Plena.

 

         Los Yoga Sutras de Patanjali es un texto raíz del yoga en general que invita a la reflexión constante de que el yoga no es un sistema de práctica de asanas, sino  una enseñanza que muestra un camino de desarrollo espiritual.

La invocación a Patanjali se canta al inicio de las sesiones de asanas en muchos centros de yoga del mundo, principalmente en el estilo Iyengar:

 

Yogena cittasya padena vācāṃ

Malam sarirasya ca vaidyakena

Yopakarottam pravaram muninam

Patanjalim pranjaliranato’smi

Abahu purusakaram

Sankha cakrasi dharinam

Sahasra sirasam svetam

PranamamiPatanjalim

con las manos juntas me postro ante el sabio Patanjali

quien nos dio el yoga  para eliminar las impurezas de la mente,

las impurezas del habla a través de la gramática

y las impurezas del cuerpo a través de la medicina.

Postrémonos ante Patanjali, una encarnación de Adisesa,

Cuyo cuerpo superior tiene forma humana,

Cuyos brazos sostienen una concha y un disco,

y quien es coronado por una cobra de mil cabezas.

HATHA YOGA PRADIPIKA (1400 DC).

Escrito en el siglo XV d.C. por Svatmarama y con base en  las enseñanzas del hinduismo este texto se considera un clásico en la historia del yoga. Está dividido en cuatro capítulos e incluye enseñanzas sobre lo que Svatmarama considera el camino de cuatro ramas: Asanas, Pranayama, MudrasBhandas y Samadhi.  Hay también enseñanzas en torno a nadis y chakras y consejos de cómo debe vivir un yogui. Muchas de la prácticas mencionadas son tan asombrosas que deben entenderse más en su forma de mito que como prácticas que se puedan ejecutar tal como se explican en el texto. El texto sigue la línea del ascetismo y la predominancia de la mente sobre el cuerpo.

En este texto se acuña el término HATHA que se traduce como “esfuerzo”, para

diferenciarlo del  Raja Yoga que pone énfasis  en  la meditación contemplativa. Aquí el término esfuerzo no se aplica únicamente al esfuerzo físico de la práctica de asanas, sino al esfuerzo que implica una práctica completa hacia la liberación del ser, el esfuerzo de dominar la mente de distracciones, y el esfuerzo de las prácticas ascéticas.  Es un texto inspirado en enseñanzas previas y  la experiencia propia de yogui Svatmarama.

La premisa central es la purificación del cuerpo, o el entrenamiento del cuerpo para liberarlo de necesidades externas y así poder entrenar la mente en Raja Yoga, el yoga de la meditación. En el texto solo se  describen 15 asanas,  las cuales se plantean con el objetivo de purificación del cuerpo y la preparación de éste para la meditación.

 

EL SHIVA SAMHITA (siglo XVIII)

Shiva Samhita es un texto escrito en el entre los siglos  XV  y XVIII DC, de autor desconocido. Está escrito como si la deidad Shiva le enviara las enseñanzas a su consorte Parvati. Está dividido en cinco capítulos, que abarcan los temas de: El Principio Vital, Conocimiento, Práctica, Mudras y Meditación.

A diferencia de otros textos que exponen un camino por etapas, en el Shiva Samhita las enseñanzas no son lineales y tampoco se pone demasiado énfasis en la meditación o  en prácticas ascéticas, incluso el texto considera que  seguir reglas y acciones “obligatorias” puede ser un obstáculo en el  camino del yogui. El planteamiento del Shiva Samhita no es dual, no se plantea la separación de cuerpo-mente, ni se ve la práctica del yoga sólo como forma de purificación sino como práctica de autoconocimiento e indagación. Su planteamiento constante de la Unidad, es la base de sus enseñanzas: “La unidad existe por siempre, no hay división de nada, esta división entre dos o tres  o más, no es más que un error. De la misma manera que el espacio se encuentra fuera y dentro de una vasija, el ser existe dentro y fuera del Universo.”

 En el capítulo II de éste texto  se encuentra uno de escritos más inspiradores para los practicantes de Hatha Yoga interesados en  la sabiduría  inmersa en el cuerpo.

Ahí se  describe  lo que es el cuerpo del yogui desde casi una perspectiva casi científica, aunque el lenguaje es metafórico, estableciendo  el principio de  la unidad del microcosmos y el macrocosmos. Quizá necesites leerlo varias veces para percatarte de su sabiduría:

 

Un estudiante de yoga

debe contemplar en su propia columna vertebral (meru),

las siete islas (chakras), los ríos, los océanos, las montañas,

los guardianes de las ocho direcciones, los videntes (rishis),

los sabios (munis), las estrellas, planetas y todas las constelaciones,

todos los lugares sagrados (tirthas), los lugares de poder especiales (siddha peethas)

y sus divinidades, el Sol, y la Luna, y el primer origen de la creación,

preservación y destrucción.

Él deberá ver en el microcosmos de su propio cuerpo los cinco elementos

básicos (akasha, aire, fuego, agua y  tierra) y cualquier otra cosa que exista

en los tres mundos (lokas) del macrocosmos. Todos ellos están apoyados en

la columna vertebral (Meru) y existen en la columna.

Quien sabe este secreto es, de hecho, un yogui, porque no hay duda acerca de ello”

Siva Samhita. Cap. 2 .

 

 

EL GHERANDA SAMHITA (SIGLO XVIII. DC)

El Gueranda Samhita es otro de los textos clásicos escrito alrededor de 1700 D.C., en la zona de Bengal. Su autor o el compilador de las enseñanza es desconocido. El texto se escribe como las enseñanzas que el sabio Gheranda ofrece a su discípulo Chanda. Consta de siete capítulos: Purificación, Asanas, Mudras, Pratyahara, Pranayama, Dhyana, y Samadhi.

El capítulo referente a la purificación resulta muy interesante, ya que describe prácticas de purificación que son prácticamente imposibles, por lo cual puede pensarse que tienen únicamente valor mítico o metafórico.

En el capítulo de asanas se describen solo unas cuantas y el énfasis se encuentra  en las posturas con el cuerpo sentado; aunque por primera vez aparece una postura de pie:  Vrksasana, el árbol, en la versión que actualmente usa la propuesta del maestro Bikram, y que también se conoce como Vrksasana II.

El capítulo de mudras se refiere más a bandhas, candados  de energía, y no a mudras con las manos,  sus explicaciones sobre los bandhas siguen vigentes en algunos estilos de Yoga. En los capítulos de meditación se introducen visualizaciones, a diferencia de textos anteriores donde la meditación se relaciona más con la concentración y contemplación.

Al igual que en los textos anteriores, con excepción del Shiva Samhita,  se considera a samadhi como el objetivo final. Esta aproximación cambiará radicalmente en siglos posteriores, sobre todo con la  llegada del yoga a occidente y su contacto con otras aproximaciones a la meditación, la transformación del ser y la espiritualidad contemporánea.

 

SWAMI SIVANANDA (1887-1963)

 Mi acercamiento con la historia y legado de Sivananda fué hace más de 25 años. Vivía en Chicago ya había estudiado yoga con una bailarina que sembró en mi corazón la semillas de la energía de las asanas. Poco después mi necesidad de aprender más me llevó al Ashram Sivananda de Chicago.  En el vestíbulo principal estaba una fotografía grande de Swami Sivananda con su frase conocida:  “Sirve, Ama, Purifícate, Realízate,”.  El lugar era bello y simple, silencioso y cálido.  Ahí conecté con el espíritu del yoga y con el sentido de servir a otros.  La clase, casi siempre la misma, consistía en Canto, Asanas y meditación.  De las asanas, Savasana, era muy importante. El ritmo de la practica era suave y al mismo tiempo profundo.

Las enseñanzas  de  Swami Sivananda están basadas en el vedanta, una rama del hinduismo basado en los textos Upanishads.

A nivel de la práctica del yoga, Sivananda enfatizo 5 principios:

  • Ejercicio adecuado (asanas)
  • Respiración adecuada (Pranayama)
  • Relajación adecuada (Savasana)
  • Dieta adecuada ( vegetariana)
  • Meditación (Dhyana)

La práctica de karma Yoga o práctica altruista desinteresada es un elemento esencial en el legado de Sivananda.  Sus centros se encuentran en todas partes del mundo.

 

KRISHNAMACHARYA: YOGA MAKARANDA, EL ORÍGEN DEL VINYASA (18 de nov. 1888-  3 de nov.1989)

No hay duda que Sri Krishnamacharya es el precursor del yoga contemporáneo, en el sentido que su enseñanza se concentró en las Asanas, perdiendo desafortunadamente  la importancia de la meditación y sustituyéndola por la practica del pranayama. Su influencia, por tanto, quedará plasmada en la mayoría de los estilos que se desarrollaron en el occidente: Ashtanga, Iyengar, Vini Yoga y Vinyasa.  El porqué los maestros Indios contemporáneos descartaron la práctica de la meditación de la enseñanza de asanas  sigue siendo para mí un misterio, afortunadamente el yoga occidental esta rescatando la meditación.

Krishnamacharya nació en 1888 en una época donde el dominio británico había contribuido a la disolución de muchas prácticas relacionadas con el yoga y de que muchos maestros migraran al norte de la India o Nepal en  busca de un mejor entorno para la práctica.  El mismo Krishnamacharya se fue a vivir al norte de India hoy  Nepal con su maestro Ramamohan Brahmachari, con quien vivió durante siete años.

De regreso a su ciudad de origen, donde vivía en extrema pobreza con su esposa, se dedico por un tiempo a ofrecer demostraciones de yoga, siguiendo las prácticas de los sidhis: bajar el pulso cardíaco o ejecutar asanas muy complejas. En 1931 fue invitado a enseñar yoga en el Sanskrit College de Mysore, en cuya biblioteca se encontraba uno de los textos más antiguos que ilustraban asanas: el Sritattvanidhi y que se convirtió en fuente de una de sus fuentes de inspiración. Posteriormente, abrió una shala de yoga dentro del mismo palacio del Maharaja de Mysore. Fue en este período cuando desarrolló los elementos del Ashtanga Vinyasa Yoga cuyo principio era la coordinación del movimiento de las asanas con la respiración y la ubicación de la mirada en  ciertos puntos, conocidos como dristis, con el fin de  cultivar concentración unifocal.

Tres de los principales discípulos de Krishnamacharya fueron su propio hijo T.V. Desikachar, quien desarrolló posteriormente el sistema de Vini Yoga; Pattabhi Jois, el fundador de Ashtanga Yoga, y B.K.S. Iyengar.

El legado de Krishnamacharya  sigue siendo vigente, y las enseñanzas que plasmó en su libro Yoga Makaranda pueden ser aplicadas a muchos métodos contemporáneos.

A partir de Krishnamacharya se irá dando más énfasis a la práctica de asanas y pranayama, dejando las prácticas meditativas como algo separado de la práctica de asanas. Lo que ahora se conoce como Vinyasa Krama, viene del legado del Krishnamacharya.

 

BKS IYENGAR. LA ALINEACIÓN PULCRA Y EL DISCERNIMIENTO DE LA MENTE.(14 de dic. 1918-20 de agosto 2014)

BKS Iyengar nació en Bellur, India, en 1918, dentro de una familia de casta Brahmín, aunque de recursos económicos muy escasos.

Siendo una adolescente enfermizo y pobre, su familia lo envió a vivir con su cuñado Sri Krishnamacharya  a recibir enseñanzas para mejorar su condición física. Los años que pasó bajo ésta tutela le proporcionaron una buena salud y sembraron en él las semillas para desarrollar posteriormente su propio método basado en una alineación rigurosa de las asanas y un enfoque meticuloso de pranayama.

La efectividad de su método se hizo patente al curar de diversos  dolores físicos a personalidades como  el  músico Yehudi Menuhin, quien le abrió las puertas para enseñar en Occidente, comenzando  en Londres y Suiza. Las demostraciones que hizo Iyengar en estos países cautivaron a un extenso público y su enseñanzas fueron muy  solicitadas en Europa y posteriormente en Estados Unidos.

Después de un accidente que le dañó la columna vertebral, Iyengar comenzó una investigación extensa en el uso de aditamentos para apoyar la ejecución de las asanas. Este uso de props es otra de las características del método Iyengar.

Su método, glorificado por muchos y criticado por otros por su énfasis primordial en la alineación, sigue siendo muy vigente y no hay duda de que BKS Iyengar es considerado uno de los grandes maestros del yoga contemporáneo. Existen escuelas del método Iyengar en todo el mundo y actualmente maestros de todos los estilos recurren a este método para incorporar los elementos de la alineación a sus métodos individuales.

En cuanto a la práctica de asanas, el yoga Iyengar enfatiza sobre 4 aspectos:

  1. Alineación meticulosa del sistema óseo-muscular.
  2. Permanencia en las posturas por más tiempo.
  3. El uso de aditamentos, props para enfatizar acciones especificas, ayudar a realizar la postura o para practicar asanas con énfasis restaurativo.
  4. Desarrollo de la observación de lo que hace el cuerpo cuando se ejecuta una asana.

 

 PATTABHI JOIS. ASHTANGA YOGA, EL DOMINIO DEL FUEGO. (26 de julio 1915-18 de mayo 2009)

Uno de los estilos más populares de yoga en occidente es el estilo Ashtanga Vinyasa, su fundador Pattabhi Jois nació en Mysore,.  Discípulo también de Krishnamacharya, Jois, adoptó de su maestro la importancia de la  respiración Ujaji, de los dristhis ( puntos donde enfocar la mirada) el uso de los bandhas y  el secuenciar las asanas en vinyasas, es decir, unir una asana con otra, con patrones de respiración específicos.  En su sistema no se incorpora de manera explícita ni el pranayama ni la meditación.

Pattabhi Jois organizó las asanas en 3 secuencias predeterminadas, que  deben practicarse siempre de la misma manera y solo al dominar la primera se debe pasar a la segunda y luego a al tercera. Incluso no se debe pasar a una segunda asana antes de dominar la primera, por lo cual las clases de Jois tenían el toque de una clase individual: en el salón de clase cada practicante hacía lo que le correspondía hacer, respetando la práctica personal. Actualmente en los estudios de Ashtanga cuando se  especifica que la clase es estilo Mysore, se refiere a esta clase grupal donde cada quien trabaja de forma individual.

La complejidad de las asanas que integran cada serie, requiere cierto tipo de cuerpo y dominio de la fuerza y flexibilidad, lo que hace que no todos puedan  practicar las

series de asanas  en la forma que fueron compuestas originalmente, por lo cual las secuencias originales se han ido modificando para adaptarse a diferentes tipos de cuerpos. Estos cambios han abierto un debate entre los maestros  y practicantes de Ashtanga  de si se está continuando o no con la esencia del legado de Pattabhi Jois. Incluso ahora hay varios estilos en la manera de enseñar ashtanga: estilo Mysore o Ashtanga Vinyasa o simplemente Ashtanga “modificado”.

La escuela de Pathabi Jois, el Ashtanga Yoga Research Institute, se mantiene en Mysore, a cargo de discípulos y familiares. Actualmente, hay maestros que siguen fieles a las enseñanzas de Jois, y muchos otros que mantienen ciertas enseñanzas pero han añadido o eliminado elementos de las secuencias originales  con el fin de hacer más accesible esta práctica a un mayor número de personas. Uno de los más notables maestros de ashtanga es Richard Freeman, quien radica en Estados Unidos, en cuya práctica de Ashtanga incluye también lo que aprendió  de alineación  del sistema Iyengar.

 

CONCLUSIÓN

El yoga no es algo fijo e inmutable, es la combinación de la indagación y percatación de grandes maestros en su búsqueda de prácticas  para eliminar el sufrimiento físico, mental, emocional y existencial. Desde el ascetismo más exacerbado, hasta la simple tecnología de asanas, todos han aportado enseñanzas válidas en los diferentes periodos y contextos de la historia del yoga. Es tanta la diversidad actual de estilos y escuelas de yoga que la pregunta “¿quién es tu maestro y qué enseña?”,  sigue vigente.

Gracias por compartirnos!

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