Cuando en yoga hablamos de EQUILIBRIOS nos referimos a posturas donde el apoyo del cuerpo deja de estar en su base habitual de 2 pies y nuestro apoyo pasa a una sola pierna como la postura del árbol, o sobre los brazos como el cuervo a una mano y pie, cómo la que mostramos Vashistasana demostrada por Luis Becerril.

Hay posturas de equilibrio simples y otras más complejas. La experiencia principal en los equilibrios es salir de nuestro arraigo habitual sobre dos pies y adentrarnos a lo desconocido, siempre desde el auto-cuidado y la regulación. Los equilibrios requieren no sólo del dominio físico sino también de un gusto por lo desconocido; conectar con un sentido de aventura y cuando se dominan se puede encontrar en ellos tanto una dosis adecuada de adrenalina con otra de calma.

Para trabajar en los equilibrios requerimos estar en estado de observación amplia y precisa para que todos nuestros sentidos más la cualidad de la propiocepción entren en juego y así evitamos “caernos”. Sin embargo evitar caernos no es el objetivo del equilibrio, el reto principal al menos dentro de la disciplina del yoga es que una vez que todo esta bajo control cuando estamos en el equilibrio podamos contactar con la calma la tranquilidad la respiración suave, activando el sistema nervioso parasimpático; el sistema encargado de la tranquilidad y el gozo.

No se trata de mantener el equilibrio a costa de tensión física y nerviosa sino de trabajar de forma inteligente con la sincronía de las acciones en diferentes partes del cuerpo físico mental y emocional. La confianza y la seguridad en estas posturas no surge por decreto sino a través de la disciplina creativa y consciente.

Aquí te comparto algunos consejos para la práctica de equilibrios:

▪Fortalecer la columna vertebral, la región abdominal las piernas y los brazos.

▪Comenzar por la práctica de equilibrios sencillos donde se puedan usar aditamentos si así se requiere. Te recomiendo los equilibrios de posturas de pie como Virksasana el árbol, es decir, comenzar primero con equilibrios simples antes de ir a los complejos.

▪Fortalecer la espalda superior y estabilizar los hombros antes de iniciar equilibrios sobre las manos también es muy importante observar la flexibilidad en las muñecas.

▪No intentar equilibrios sobre las manos si hay condición de tendinitis; síndrome del túnel carpiano o lesión en hombros. – Familiarizarse con las posturas de pie y con Tadasana antes de intentar equilibrios sobre la cabeza (Sirsasana) o sobre los hombros (Salamba Sarvangasana). Estas posturas deben ser supervisadas por tus maestros.

▪El tiempo de permanecer en un equilibrio va a variar. Quedarte mucho tiempo en un equilibrio a costa de tensión y exceso de esfuerzo no te ayuda. Mejor, menos tiempo donde puedas percibir la calma.

▪No todos los equilibrios son para todos los cuerpos aprende a reconocer tus posibilidades.

▪MUY IMPORTANTE: No deposites toda la carga de tu peso en la parte del cuerpo que se está apoyando en el piso, distribuye el peso en otras áreas y no pierdas de vista la parte de tu cuerpo mas alejada del suelo. Los equilibrios sobre brazos como el que te mostramos Vashistasana activan el sistema nervioso simpático porque se requiere fortaleza y en un sentido un estado regulado de alerta pero en una dosis adecuada. El reto es también mantener serenidad y calma. Por último, y lo más importante es que la práctica de los equilibrios nos ayude a desarrollar concentración y sentido de aventura regulada y LLEVAR ESAS CUALIDADES A NUESTRA VIDA Y ENTORNO.

¡Gracias por compartirnos!

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