Por Jñana Dakini, autora del libro: “Acércate al Yoga”.

Esta postura está dedicada al sabio Astavakra, quien había nacido con un cuerpo deforme, de hecho, con ocho jorobas. Sin embargo, esto no le impidió desarrollar sabiduría, alegría y compasión, por lo cual era muy querido por los dioses, uno de ellos al notar las cualidades de Astavakra lo sumergió en las aguas de un río mágico y sus jorobas desaparecieron.
Cuando practiques esta postura no te sientas con ineptitud o frustración, toma la postura como un juego, diviértete y sonríe de la misma manera que lo hacía Ashtavakra. La vida está llena de dificultades y no somos perfectos.
La enseñanza de esta postura es aprender a intentar algo independiente del resultado. Si logras la postura sonríe, si no la logras diviértete con su proceso.
La postura la nuestra Betty Muñíz quien imparte clase en la sede Coyoacán y en la Especialidad de Vinyasa Sati.
#YogaEnMiVida

¡Gracias por compartirnos!

Deja un comentario

avatar
  Subscribe  
Notify of