POSTURA DE LA MONTAÑA
Tada: montaña

Por Jñana Dakini, autora del libro: “Acércate al Yoga”.

Espléndida postura, es el origen y el regreso, el punto de partida. Ahí se comienza con los pies bien plantados en la tierra, nutriéndose de la Pacha Mama. Las piernas son troncos de roble, erguidas y preparadas para sostener lo que venga. El torso es la guarida de las ruedas de la energía, ahí hay agua, tierra, fuego, aire y un corazón que late en bondad. Los brazos alertas para apoyar el ritmo de cualquier andar. La coronilla abierta al espacio infinito y finalmente la mirada serena de quien aspira a la ecuanimidad.

EN QUÉ MOMENTO PRACTICARLA: en cualquier momento del día, aún fuera del tapete de yoga, cuando requieras contactar con la presencia luminosa, honrar la vida y sentir estabilidad y elevación como una montaña.

QUÉ HACES MIENTRAS PERMANECES EN LA POSTURA
• Apoya firmemente los pies estirando los dedos hacia el frente.
• Estira las rótulas y aprieta los muslos hacia los huesos.
• Compacta y alarga todo el abdomen.
• Eleva el esternón y mantén amplitud en la zona del pecho.
• Lleva los hombros hacia atrás y hacia abajo, dejando libre el cuello.
• Mantén centrada la cadera, que no se vaya hacia atrás ni hacia adelante.
• Alarga la columna hacia arriba.
• Tus brazos se mantienen largos y relajados en dirección del suelo.

BENEFICIOS
• Mejora tu postura porque estira la columna vertebral.
• Fortalece los muslos, las rodillas y los tobillos.
• Proporciona ligereza al cuerpo y agilidad a la mente.
• Esencial para permanecer de pie correctamente.
• Previene los efectos degenerativos de la edad.
• Contrarresta los efectos del sedentarismo.
• Invita a la observación y la concentración.

MODIFICACIONES PARA CASOS ESPECÍFICOS

• Si las rodillas se empujan hacia atrás (hiperflexión) o hay lumbalgia, flexionar un poco las rodillas o practicarla contra la pared.
• Si las piernas tienen forma de “x”, es decir, las rodillas se juntan y los pies se separan, practicar la posturas con los pies separados al ancho de la cadera.
• Si hay exceso de la curvatura lumbar, hay que relajar más los glúteos hacia abajo y poner énfasis en llevar el sacro a un línea vertical.

CUIDADOS ESPECIALES

El principal cuidado es no volver el cuerpo rígido, ni hacer un sobreesfuerzo que lleve a tensar la respiración, cuida que tu rostro se mantenga sereno y los ojos relajados.

¡Gracias por compartirnos!

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